Pajareada en la Finca Las Delicias

Pajarear o ver aves en la Finca Las Delicias es maravilloso. Al levantarse en la mañana, los pájaros lo reciben con un concierto. Decenas de cantos combinados te hacen sentir una sensación de tranquilidad. Al mismo tiempo la neblina espesa cumbre el aire y la sensación de frescura renueva tu piel. Por eso a mi me gusta participar en el avistamiento de aves, sobre todo en Finca Las Delicias.

Esta vez fui a participar, un año más, en el Global Big Day mejor conocido en español, como el gran conteo mundial de aves. El conteo mundial de aves es un evento internacional promovido por la Universidad de Cornell, en Estado Unidos, nació en 2015, hace 10 años, como parte de un plan de involucrar a la población en el avistamiento y registro de aves.

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La actividad se ha popularizado y poco a poco se convierte en una celebración mundial como Navidad o Halloween. Los mejores lugares para participar en esta actividad son las reservas naturales como Finca Las Delicias. Este sitio está ubicado en el municipio de El Crucero, a aproximadamente, 800 metros sobre el nivel del mar. 

Bosque espectacular para pajarear

Team Birding Nicaragua. Foto/Yalvin Arana

Tiene un clima de ensueño. Neblina al amanecer, café de palo sembrado en la finca, cabañas cómodas y bien equipadas, comida rica y atención excelente. La finca resguarda un bosque espectacular de enormes árboles, algunos centenarios. Es como un pedazo de las montañas de Matagalpa y Jinotega, puestas cerca de la calurosa Managua. 

En estos bosques se calcula que hay 200 especies de aves, aproximadamente. La mejor hora para pajarear es por la mañana, al amanecer. Es difícil levantarse de la cama y salir a ver aves, el clima perfecto de este lugar te ata a las sabanas. Sin embargo, levantarse y ver la bruma espesa sobre la finca te refresca la vista. Tragar una bocanada de aire en ese lugar te limpia el alma. 

Árbol de Guayabón, una especie gigante en el bosque de Las Delicias. Foto/RN.

El café está listo. Toma tu taza y bebe. Empieza la caminata al sendero para ver aves y todo animal que salga. Los binoculares, cámaras y oídos atentos a las aves. Pájaros semilleros, mosqueritos, reinitas, colibríes, aves de pequeño tamaño, van y vienen entre los árboles y matorrales. Mientras más avanzamos en el sendero, se escuchan las manadas de monos aulladores. Advierten de la presencia de otros simios, más salvajes y dañinos, nosotros. 

La cascada roja

Descendemos las montañas hacia la cascada roja. El bosque de Finca Las Delicias produce agua y en sus entrañas hay una pequeña pero hermosa cascada que erosiona una piedra roja, de ahí su nombre “cascada roja”. Para bajar hacia la cascada hay que descender sobre una pared de casi 90 grados. El chorro de esta cascada es fuerte y el agua es fría. Algunos dicen que sus aguas ocultas entre las montañas boscosas, rejuvenece.

Cangrejo de montaña en la Cascada Roja. Foto/RN.

Una población de extraños cangrejos de montaña viven ahí. Viven debajo de las piedras. Algunos son grandes y otros pequeños. Una leyenda afirma que es de mala suerte llevarte estos cangrejos. Pero más allá de los mitos, desde el punto de vista ambiental, no es bueno sacar de su hábitat a estos crustáceos del bosque, ya que a diferencia de sus parientes del mar, son muy escasos. 

Saciados de la belleza de la cascada, retornamos hacia la hacienda. Primero hay que subir toda la montaña que descendimos. El cansancio es grande pero la satisfacción es aún mayor. Al llegar a la hacienda nos esperaba un rico desayuno típico, hechos por unas bellas muchachas pasantes. Al final contabilizamos 54 especies de aves, una serpiente, dos anfibios y monos aulladores.  

Pajarear en Finca Las Delicias es satisfactorio, está cerca de Managua, tiene buena atención y su bosque es reparador. Además, con tu visita a esta reserva ayudas a proteger un bosque, que es el hogar de muchos animales. 

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